7/22/2015

EN CONGA COMO EN TÍA MARIA

En conga como en Tía Maria, el poder corporativo -que ha sometido al gobierno de Ollanta Humala casi desde el inicio -trata de imponer el poder del dinero sobre la vida.

Pero ahora no solo los agricultores y huaraqueras de cocachacra sino hasta el Papa Francisco será llamado "antiminero" por defender a la naturaleza y a la población sobre el proyecto basado exclusivamente en la ganancia.
Pero hay otra economía mas eficiente, mas rentable pues respeta al hombre y a la naturaleza y tiene como objetivo "el buen vivir" o sumak kausay. Esa economía en ese modelo socialista de mercado no es estatista ni neoliberal y no lleva ni a la crisis económica mundial irreversible por la profundización de la desigualdad ni a la destrucción del planeta por el cambio climatico generado por este modelo fracasado de economía -mundo.

Es mas eficiente a nivel microeconómico y macroeconómico porque no abusa de las ganancias de monopolio ni los subsidios y dumping - para invadir mercados de paises mas débiles -y no impone mediante guerras abiertas (Irak) o soterradas (Siria, Ucrania) el control de los mercados de energía, alimentos, tecnología, fondos previsionales y financieros.

El problema es que -como hoy en el Perú, usan el dinero para campañas gigantescas en la radio y la tv y el diario principal de un enfoque que miente. Tratan de convencer a punta de repetir mil veces su visión distorsionada y convenida de la realidad peruana y sur peruana.

Hay una nueva minería tecnologicamente superior, pero la vieja mineria -del cianuro y el ácido sulfúrico -no quiere irse o transformarse.
Por eso en la política se dará la lucha y triunfará el nuevo modelo económico y político.

Pero la victoria costara mucho… como todo en esta vida...pero el pueblo lucha, persiste y triunfa.

7/19/2015

BOSQUEJO DE UNA ESTRATEGIA ECONÓMICA NO ESTATISTA NI NEOLIBERAL
















































7/13/2015

EL PERÚ EN EL CIRCUITO MUNDIAL DE LA DROGA. PODREMOS SALIR?

Los carteles sucesivos o en conflicto de Guadalajara, Sinaloa-Juárez, Tijuana y otros son ya conocidos y combatidos por la DEA con resultados muy discutibles.
Han contribuido al desquiciamiento de la vida mexicana. Introdujeron a EEUU 200 toneladas de cocaína en unos años. El Chapo, jefe capturado y fugado varias veces, era considerado uno de los millonarios del mundo con más de 1 mil millones de dólares de fortuna.

El rol del Perú en el sistema mundial del narcotráfico es crucial: es la principal fuente de más de 500 TM de cocaína al año, que se producen en por lo menos 60 mil Has. de coca. Calcular los flujos de dinero que ello produce es tan complejo como saber cuanto y cómo esta actividad tiñe la economía, la política y la moral del país.

La política económica y agraria de décadas al favorecer la competencia desleal de alimentos subsidiados contra los cultivos campesinos alternativos a la coca HA SIDO Y ES UNA DE LAS CAUSAS ESTRUCTURALES DE LA PERMANENCIA DEL NARCOTRAFICO.

Sin cambiar esa política es muy difícil combatir con eficacia el narcotráfico en el Perú y en el mundo. Con represión o interdicción de cualquier tipo no se ve resultados sólo más corrupción.

El narcoestado no es sólo la presencia de personajes del narcotráfico en la cúpula del Estado-que el Perú los ha tenido con Montesinos y quizás otros. Es sobre todo la instalación de mecanismos de corrupción e impunidad en las instituciones. Y hasta la permanencia de una Constitución neoliberal y autocrática impuesta por el golpe de Abril 1992 y tres fraudes electorales.


Rescatar al Perú de su actual postración política y económica pese a la expansión de 12 años es un gran desafío. Venceremos si tenemos la lucidez y el coraje para unir a los que queremos una patria donde primen la honestidad y la eficiencia. Es difícil pero también de veras posible. Los jóvenes y los trabajadores lo han demostrado este año 2015.



7/08/2015

LA CRISIS NO ES GRIEGA, ES DEL CAPITALISMO




No es Grecia. Es el capitalismo, ¡estúpido!


Comentario de M. Lajo: Lo advertia nuestro amigo Atilio Boron ¡el 25 de junio de 2011!
Y un quinquenio después se cumplen muchas de sus predicciones.
El análisis cuando es científico permite previsiones como esta.


Atilio A. Boron

Los medios, las consultoras, los economistas, los bancos de inversión, los presidentes de los bancos centrales, los ministros de hacienda, los gobernantes no hacen otra cosa que hablar de “la crisis griega”. Ante tanta vocinglería mal intencionada es oportuno parafrasear aquella frase de campaña de Bill Clinton para decir e insistir que la crisis es del capitalismo, no de Grecia. Que este país es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista y que es a causa de ello que por allí hacen eclosión las contradicciones que lo están carcomiendo irremisiblemente.

La alarma de los capitalistas, justificada sin dudas, es que el derrumbe de Grecia puede arrastrar a otros países como España, Irlanda, Portugal y comprometer muy seriamente la estabilidad económica y política de las principales potencias de la Unión Europea.  Según informa la prensa financiera internacional, representativa de los intereses de la “comunidad de negocios” (léase: los gigantescos oligopolios que controlan la economía mundial) la resistencia popular a las brutales medidas de austeridad propuestas por el ex presidente de la Internacional Socialista y actual primer ministro griego, Georgios Andreas Papandreu, amenazan con arrojar por la borda todos los estériles esfuerzos hasta ahora realizados para paliar la crisis. La zozobra cunde en el patronato ante las dificultades con que tropieza Atenas para imponer las brutales políticas exigidas por sus supuestos salvadores. Con toda razón y justicia los trabajadores no quieren hacerse cargo de una crisis provocada por los tahúres de las finanzas, y la amenaza de un enorme estallido social, que podría reverberar por toda Europa, tiene paralizada a las dirigencias griega y europea.

La inyección de fondos otorgada por el Banco Central Europeo, el FMI y los principales países de la zona euro no han hecho sino agravar la crisis y fomentar los movimientos especulativos del capital financiero. El resultado más visible ha sido acrecentar la exposición de los bancos europeos ante lo que ya aparece como un inevitable default griego. Las conocidas recetas del FMI, el BM y el Banco Central Europeo: reducción de sueldos y jubilaciones, despidos masivos de empleados públicos, remate de empresas estatales y desregulación de los mercados para atraer inversiones han surtido los mismos efectos padecidos por varios países de América Latina, notablemente la Argentina. Parecería que el curso de los acontecimientos en Grecia se encamina hacia un estrepitoso derrumbe como el que conocieran los argentinos en diciembre del 2001. Dejando de lado algunas obvias diferencias hay demasiadas semejanzas que abonan este pronóstico. El proyecto económico es el mismo, el neoliberalismo y sus políticas de shock; los actores principales son los mismos: el FMI y los perros guardianes del imperialismo a escala global; los ganadores son los mismos: el capital concentrado y muy especialmente la banca y las finanzas; los perdedores son también los mismos: los asalariados, los trabajadores y los sectores populares; y la resistencia social a esas políticas tiene la misma fuerza que supo tener en la Argentina. Es difícil imaginar un soft landing, un aterrizaje suave, de esta crisis. Lo previsible y lo más probable es precisamente lo contrario, tal como ocurrió en el país sudamericano.

Claro que a diferencia de la crisis argentina, la griega está destinada a tener un impacto global incomparablemente mayor. Por eso el mundo de los negocios contempla con horror el posible “contagio” de la crisis y sus devastadores efectos entre los países del capitalismo metropolitano. Se estima que la deuda pública griega asciende a 486.000 millones de dólares y que representa un 165 % del PIB de ese país. Pero tal cosa ocurre en una región, la “eurozona” en donde el endeudamiento ya asciende al 120 % del PIB de los países del euro, con casos como Alemania con un 143 %, Francia, 188 % y Gran Bretaña con el 398 %. No debe olvidarse, además, que la deuda pública de Estados Unidos ya asciende al cien por ciento de su PBI. En una palabra: el corazón del capitalismo global está gravemente enfermo. Por contraposición la deuda pública china en relación a su gigantesco PBI es de apenas el 7 %, la de Corea del Sur 25 % y la de Vietnam 34 %. Hay un momento en que la economía, que siempre es política, se transforma en matemática y los números cantan. Y la melodía que entonan dicen que aquellos países están al borde de un abismo y que su situación es insostenible. La deuda griega  -exitosamente disimulada en su gestación y desarrollo gracias a colusión criminal de intereses entre el gobierno conservador griego de Kostas Karamanlis y el banco de inversión favorito de la Casa Blanca, Goldman Sachs-  fue financiada por muchos bancos, principalmente en Alemania y, en menor medida, Francia. Ahora son acreedores de papeles de una deuda que la calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) calificó con la peor nota del mundo: CCC, es decir, tienen acreencias sobre un deudor insolvente y que no tiene condiciones de pagar. En igual o peor posición se encuentra el ultraneoliberal Banco Central Europeo, razón por la cual un default griego tendría consecuencias cataclísmicas para este verdadero ministro de finanzas de la Unión Europea, situado al margen de cualquier control democrático. Las pérdidas que originaría la bancarrota griega no sólo comprometería a los bancos expuestos sino también a los países en problemas, como España, Irlanda, Italia y Portugal, que tendrían que afrontar el pago de intereses mucho más elevados que los actuales para equilibrar sus deterioradas finanzas. No hace falta mucho esfuerzo para imaginar lo que sucedería si se produjese, como se teme, una cesación unilateral de pagos griega, cuyo primer impacto daría en la línea de flotación de la locomotora europea, Alemania.

Los problemas de la crisis griega (y europea) son de origen estructural. No se deben a errores o a percances inesperados sino que expresan la clase de resultados previsibles y esperables cuando la especulación y el parasitismo rentístico asumen el puesto de comando del proceso de acumulación de capital. Por algo en el fragor de la Gran Depresión de los años treintas John Maynard Keynes recomendaba, en su célebre Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, practicar la eutanasia del rentista como condición indispensable para garantizar el crecimiento económico y reducir las fluctuaciones cíclicas endémicas en el capitalismo. Su consejo fue desoído y hoy son aquellos sectores los que detentan la hegemonía capitalista, con las consecuencias por todos conocidas. Comentando sobre esta crisis el Istvan Meszaros decía hace pocos días que “una crisis estructural requiere soluciones estructurales”, algo que quienes están administrando la crisis rechazan terminantemente. Pretenden curar a un enfermo en gravísimo estado con aspirinas. Es el capitalismo el que está en crisis y para salir de ella se torna imprescindible salir del capitalismo, superar cuanto antes un sistema perverso que conduce a la humanidad al holocausto en medio de enormes sufrimientos y una depredación medioambiental sin precedentes. Por eso la mal llamada "crisis griega" no es tal; es, en cambio, el síntoma más agudo de la crisis general del capitalismo, esa que los medios de comunicación de la burguesía y el imperialismo aseguran desde hace tres años que ya está en vías de superación, pese a que las cosas están cada vez peor. El pueblo griego, con su firme resistencia, demuestra estar dispuesto a acabar con un sistema que ya es inviable no en el largo sino en el mediano plazo. Habrá que acompañarlo en su lucha y organizar la solidaridad internacional para tratar de evitar la feroz represión de que es objeto, método predilecto del capital para solucionar los problemas que crea su desorbitada voracidad. Tal vez Grecia, que hace más de dos mil quinientos años inventó la filosofía, la democracia, el teatro, la tragedia y tantas otras cosas, pueda volver sobre sus fueros e inventar la revolución anticapitalista del siglo veintiuno. La humanidad le estaría profundamente agradecida.